7 formas de aumentar tu rendimiento en el gimnasio

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¿Pueden todos tus entrenamientos ser extraordinarios? Probablemente no. Pero he aquí 7 formas de aumentar tu rendimiento para  prepararte para el éxito cada vez que agarres el hierro.

7 formas de aumentar tu rendimiento en el gimnasio

Si eres honesto, cuando alguien te pregunta cómo te ha ido el entrenamiento, no siempre puedes decir «¡Impresionante!». A veces es simplemente «Meh». ¿Por qué? ¿Por qué no todos tus entrenamientos son increíblemente productivos, incluso emocionantes? ¿Qué puedes hacer para asegurarte de que tus entrenamientos no sólo son «increíbles», sino que te acercan al físico que deseas?

Aquí hay siete cosas que puedes empezar a hacer ahora mismo para que los entrenamientos excelentes y productivos sean algo inevitable cada vez que entres en el gimnasio.

1. Estáte bien alimentado, hidratado y descansado

Todo lo que has hecho desde tu último entrenamiento marca la pauta para el siguiente. Los alimentos que has comido, el descanso que has recibido, los líquidos que has bebido… todo ello influye en lo bien que te recuperarás y rendirás la próxima vez. Los bebés recién nacidos en casa, las enfermedades, la falta de comidas, la falta de líquidos (o la ingesta excesiva de los tipos de líquidos equivocados) y otros factores de estrés pueden hacer que tus entrenamientos sean planos.

Si consigues estas tres cosas de forma consistente -nutrición, descanso e hidratación- te habrás posicionado para el éxito en el gimnasio. Si escatimas en cualquiera de ellos, todo será un camino cuesta arriba.

2. Establece objetivos específicos

Entrar en el gimnasio sin objetivos específicos no es el preámbulo de un entrenamiento exitoso. ¿Cómo puedes entrenar duro y aumentar tu rendimiento si no sabes por qué estás entrenando? El éxito requiere algo más que decirse a sí mismo que hay que ir al gimnasio y hacer algunas repeticiones.

La próxima vez, antes de ir al gimnasio, siéntate en un lugar tranquilo y piensa en lo que quieres exactamente de tus entrenamientos. ¿Quieres aumentar tu peso corporal? Vale, ¡genial! ¿Cuánto quieres pesar, y para cuándo? O quizás no estás satisfecho con el tamaño de tus brazos o piernas. ¿Cuánto te gustaría que aumentaran exactamente? Si quieres que tus brazos de 16 pulgadas sean de 20 un día, establece un objetivo a corto plazo de añadir una pulgada en 12 semanas. Debes aumentar tu rendimiento desde el origen, desde el cerebro.

La cuestión es tener un objetivo muy claro para el que estás entrenando y cuándo vas a alcanzarlo. Tener un fuerte sentido de propósito te impulsará cuando te pongas a hacer pesas, o te des contra la pared. Con un objetivo específico, puedes atacar tus entrenamientos con pasión.

3. Toma un Pre-Workout

Si te estás arrastrando a lo largo de tus entrenamientos, podrías beneficiarte de un pequeño estímulo. Las generaciones pasadas confiaban en el café para obtener un impulso de energía. Hoy en día, existe una amplia gama de potentes productos de pre-entrenamiento que no sólo aumentan los niveles de energía, sino que también mejoran la concentración mental y el bombeo muscular. Si nunca los has probado, no sabes lo que te estás perdiendo.

La mayoría de los productos están diseñados para darte energía sostenida durante 60-90 minutos. A mí personalmente me gusta empezar a tomar el mío unos 30 minutos antes de empezar a calentar para mi primer ejercicio. Me bebo la mayor parte mientras conduzco hacia el gimnasio y lo termino justo antes de cruzar la puerta. De esta manera, mi pre-entrenamiento está al máximo hasta que termino de entrenar.

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4. Ten un rival/compañero de entrenamiento

No siempre es fácil mantenerse motivado y dar cada entrenamiento al 100%. Todos sabemos lo fácil que es aflojar, tomar atajos e inventar excusas de por qué no fuimos tan fuertes como debíamos o por qué paramos la serie cuando nos quedaban un par de repeticiones.

Encontrar un compañero de entrenamiento -o mejor aún, encontrar un compañero que también pueda servir de rival amistoso- te hace estar en tu juego mucho más a menudo. Tu orgullo y tu ego probablemente no permitirán que esa otra persona te ponga en evidencia y te haga parecer débil o perezoso. De esta manera conseguirás aumentar tu rendimiento de manera extrema. Si sabes que puedes hacer 120 kg de banca durante 10 repeticiones esforzándote, es menos probable que te detengas a las 5-6 repeticiones cuando tu compañero te esté observando. Cuando estás solo, ¿quién te mira? ¿A quién le importa?

Evan Centopani

5. Cambia tu equipo de entrenamiento (lo digo en serio)

Cuando te ves bien, te sientes bien. Piensa en cómo te sientes cuando te miras en el espejo con una camiseta vieja y unos pantalones de pijama. Ahora mírate con un buen traje y una corbata, listo para una gran noche. Te sientes más seguro, ¿verdad? El mismo principio se aplica a la forma de vestir para el gimnasio.

Cómprate ropa nueva para entrenar y zapatillas de deporte. A algunos les parece ridículo, pero un estudio tras otro ha llegado a la conclusión de que la ropa que llevas afecta a tu rendimiento. Hay algo en la compra de ropa de entrenamiento nueva que te anima a ponértela y a entrenar a tope.

6. Entrena con la música adecuada

La música es una forma poderosa y eficaz de establecer tu estado de ánimo. Puede hacer que te sientas feliz, triste, enfadado o que quieras levantarte y bailar. También puede hacer que quieras entrenar.

La mayoría de los gimnasios ponen canciones de los 40 principales o de Radio María, que ni siquiera motivan a los jóvenes de 14 años ocupados en hacerse selfies en el espejo. Crea tu propia lista de canciones que pongan el interruptor de tu cerebro en modo bestia.

Puede ser rap, heavy metal, rock clásico o lo que sea para ti. Si te mueves y golpeas la cabeza, cantando y sin importarte quién te mire, has encontrado la música adecuada para ayudarte a reventar tus entrenamientos.

7. Asiste a una competición

Una cosa es ver fotos de físicos excelentes en tu teléfono o en una revista; verlos en vivo y en directo, flexionando y moviéndose delante de ti en la vida real, es un animal completamente diferente. Sea cual sea la etapa del culturismo en la que te encuentres, no puedes evitar emocionarte al ver a tantos hombres y mujeres que han entrenado y se han puesto a dieta para presentar los físicos más grandes y esculpidos que puedan.

Cada vez que asisto a una competición, siento una enorme carga eléctrica en mi. Me dan ganas de salir corriendo y destrozar el gimnasio. No hay manera de que puedas hacer otra cosa que no sea entrenar a tope durante al menos una semana después de ver estas exhibiciones de músculos en flexión. Busca en Google «competiciones de culturismo cerca de mí», o por ejemplo busca un calendario del 2022 como este, dirígete al próximo concurso local y pon en marcha tu motivación para entrenar.

Annie Parker compitiendo

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